Nuevos Modos de Habitar; así se titula un interesante libro de 1996 que inspiró parte de nuestras investigaciones sobre la vivienda, la casa y el “habitar”.

Resulta sorprendente ver cómo las tipologías de vivienda de las promociones de hoy siguen siendo prácticamente iguales a las de hace 30 años… No estamos hablando de que haya que hacer una revolución ni proponer viviendas futuristas, estamos hablando de satisfacer una demanda más acorde a la pluralidad de usuarios de nuestros días.

Un Nicho de Mercado que sigue vacante.

Es evidente que hay una demanda por satisfacer, un nicho de mercado. Sólo hay que ver la diversidad de resultados y riqueza espacial que muestran las muchas “reformas de pisos” que se han venido realizando en los últimos tiempos. Familias monoparentales, pisos compartidos, diferencias de edades, las nuevas tecnologías, la nueva manera de conectar con el exterior, la digitalización…

El usuario de hoy invierte en su “calidad de vida”, en “su casa”… Sin embargo, la mayor parte de la oferta inmobiliaria de obra nueva le lleva indirectamente a resignarse con las viviendas tipo que han programado para él, a asumir el “bueno ya me lo arreglaré con el tiempo”.

En otras latitudes esta cuestión está a la orden del día y con mucho éxito, un ejemplo incluso radical: Superloft.  No nos engañemos, no vale eso de que en España no vivimos así, la realidad de nuestro día a día lo viene demostrando; existe una pluralidad global.

Nosotros queremos ofrecer la posibilidad de intervenir no sólo en los acabados, si no fundamentalmente en el tamaño y organización de los espacios. Resulta motivador pensar que en un futuro cercano sean los habitantes-usuarios los que finalmente acaben definiendo el edificio.

Satisfacer esta demanda conlleva la identificación del cliente con su vivienda, le genera felicidad, satisfacción, ilusión y una sugestión de venta que agilizará el proceso de compra.

Un cliente sugestionado por su casa personalizada a un alto nivel es capaz de pagar entre un 10 y un 15% más y además quiere realizar la compra cuanto antes “por si se la quitan”. El Promotor extraer más rentabilidad, en menos tiempo y con menos riesgo.

 

La Personalización con BIM.

La clave es resolver las necesidades de Personalización del usuario final. Es muy sencillo, nada que no sepamos, pero es una cuestión que viene dando pavor al promotor por las complicaciones de gestión que implica.

¿Cuál es la diferencia?: BIM. Sí, de nuevo esta maravillosa metodología de trabajo basada en la gestión de información que viene a hacer sencillo lo complicado.  De esta manera el cliente podrá elegir incluso diferentes posibilidades de distribución interior en fases tardías sin interferir en los tiempos de Proyecto o de Construcción.

Evidentemente, hay una fase previa en la que aplicaremos nuestro know-how arquitectónico para definir la estrategia de proyecto. Un Soporte o Infraestructura básica que extraerá el máximo potencial y a la vez ofrecerá la flexibilidad necesaria.

Estamos diseñando una nueva manera de acercarnos a la Promoción Residencial que os vamos a presentar en Urbe Feria Inmobiliaria del Mediterráneo; os dejamos un vídeo, esperamos que os guste.