La nueva sede de Zumex se plantea como un edificio en diálogo constante con su entorno. La implantación de la nave industrial y los volúmenes administrativos organiza el conjunto y permite articular un eje verde que conecta los jardines de acceso y de personal, generando una experiencia espacial continua desde el exterior hasta el corazón del edificio. Una gran cubierta unifica todas las piezas y aporta escala y carácter, modulando la luz y creando sombras cambiantes a lo largo del día.
El proyecto se concibe desde el interior hacia el exterior, priorizando el bienestar del usuario. Espacios de transición, áreas de encuentro y microclimas interiores dan forma a una arquitectura abierta, amable y contemporánea, que apuesta por la innovación, la sostenibilidad y una relación equilibrada con el paisaje.


